
En la calida soledad de cemento un cuerpecito se decide por salir, no tiene motivos para no hacerlo es pequeña y le gusta reir... todos la esperan afuera y ella vuelve a sonreir.
Todos ya se han ido y piensa que tambien es momento de partir y vuelve cantando mi pequeña sombra, vuelve a casa a tocar la puerta... nadie atiende, nadie contesta... tiene miedo porque es pequeña y no ve a ningun pequeño afuera ...
Se siente sola y llora porque no se equivoca. Se encoje por el hambre y se hace debil con las horas, mira la puerta, mira el camino con esperanza de ver a alguien conocido, la gente pasa pero nadie vuelve por ella.
Nada detiene su espera ni la noche la intimida, ni los perros que la miran.
Ya no llora. Ya no rie. Ya no habla. Solo mira y espera...
Vuelve con la noche una joven Luna y toma a la pequeña sombra entre los brazos, le llora y le pregunta si le perdona la ausencia. En el más absurdo silencio ingresan los dos cuerpos y que frio tan calido se siente en este nido de cemento...
Arropa la joven Luna a su pequeña sombra y le dice: No volverás a estar sola.
Todos ya se han ido y piensa que tambien es momento de partir y vuelve cantando mi pequeña sombra, vuelve a casa a tocar la puerta... nadie atiende, nadie contesta... tiene miedo porque es pequeña y no ve a ningun pequeño afuera ...
Se siente sola y llora porque no se equivoca. Se encoje por el hambre y se hace debil con las horas, mira la puerta, mira el camino con esperanza de ver a alguien conocido, la gente pasa pero nadie vuelve por ella.
Nada detiene su espera ni la noche la intimida, ni los perros que la miran.
Ya no llora. Ya no rie. Ya no habla. Solo mira y espera...
Vuelve con la noche una joven Luna y toma a la pequeña sombra entre los brazos, le llora y le pregunta si le perdona la ausencia. En el más absurdo silencio ingresan los dos cuerpos y que frio tan calido se siente en este nido de cemento...
Arropa la joven Luna a su pequeña sombra y le dice: No volverás a estar sola.